Endodoncia

Endodoncia
La Endodoncia o tratamiento de conductos es la especialidad que se necesita cuando hay una caries que avanzó a tal nivel que afectó la pulpa o nervio de la pieza dental, provocando un dolor que va en aumento.
Con un tratamiento de conductos se elimina el tejido infectado y se reemplaza con un material artificial para que no se pierda la pieza dental, así se frena la infección y el riesgo de perder el diente.
Preguntas frecuentes
1. Una vez que la pulpa está infectada o necrótica (muerta), si no se trata, se crea un depósito de pus en la punta de la raíz y se forma un absceso, el cual destruye el hueso circundante al diente y provoca un dolor espontáneo o permanente.
2. El endodoncista realizará el tratamiento de conductos para eliminar la infección en un tiempo que dependerá del grado de infección que exista, pudiendo necesitar más de una sesión. El diente tratado puede quedar resentido por algunos días por lo que, se citará a controles periódicos hasta que vuelva a su normalidad.
3. Una vez finalizada la endodoncia, el diente debe ser restaurado de forma definitiva, para que continúe cumpliendo su función y estética. Esta restauración puede consistir en una obturación simple, incrustación o corona, dependiendo de la indicación de su especialista.
- A pesar de la endodoncia, la pieza dentaria tratada siempre estará expuesta a formar caries y una nueva infección, por lo que es importante no descuidar la higiene bucal, ni dejar de asistir a sus controles.
- También se debe tener claro que aun cuando la endodoncia es un tratamiento seguro, existe entre un 2% a un 5% de posibilidades de reinfección de la pieza dentaria tratada.
- Si no se realiza una endodoncia y la infección avanza, se corre el riesgo de perder la pieza dental afectada. Ante la pérdida de dientes, la solución más segura y definitiva son los implantes dentales.